Buenos, buenísimos días chilecito! ¿Cómo están? Yo feliz… feliz de volver a descargarme escribiendo estas crónicas, feliz porque ganó Macri, y feliz porque aún estoy de vacaciones... Retomamos esta sana costumbre después de que unos cuantos finales que nos sacudieron la rutina, así que hoy, mientras damos asco en la copa américa, mientras 400 mil personas siguen a la Alfano por twitter, y todos nos preguntamos a donde quedaron los lcd para todos que se anunciaron por cadena nacional, voy a empezar a hablar de algo que todos en algún momento nos encontramos
los proyectos ambiciosos...
Si, más de una vez nos vimos envueltos en la terrible situación de decidir si emprender o no, un camino que sabemos nos va a traer más dificultades que cargar nafta en la ciudad… Pero básicamente de eso se trata la vida, ¿no?
A veces nos cruzamos con personas que tienen ideas geniales, una mirada distinta y una gran colección de sueños, pero todo eso se vuelve un desperdicio, si no nos animamos a más, como diría Pepsi.
Cuantas veces soñamos con ponernos nuestro bar en la playa, cuantas veces escuchamos a nuestras madres y tías decir que serían felices teniendo un restaurante, o cuantas veces nuestro viejo nos contó cómo podría haber sido un jugador de futbol profesión, en aquellas épocas donde river era un equipo de primera.
En fin, a lo que voy es que a veces nosotros mismos somos nuestro propio techo, y nos aterra tanto caer que no nos atrevemos a pensar en volar. Así que mientras disfruto de escribir esta nueva crónica número 24, te digo a vos: que soñas con tu huerta, o a vos que volverte mochilero, o a vos que todavía no juntaste coraje para arriesgarlo todo en una corazonada, ANIMATE!
Lo importante siempre es que a la larga a nadie le importa cuánto fracasamos, y además es tristísimo tener siempre esa duda de cómo sería nuestra vida si nos atreviésemos a cumplir sueños, por eso no da que te conformes con lo que ya tenés, así que empecemos a ser ambiciosos y peliemos por un poco más.
Un gordito simpaticón, que vendió millones de libros supo escribir que a los elefantes en el circo se lo tiene aprisionados con solo una simple cadena y una estaca, y nos porque no tenga fuerzas para romperla, si no que desde chicos se criaron sin poder liberarse, y cuando llegaron a grandes ya no intentaron escapar, o sea que realmente no conocen la verdadera fuerza que poseen…
Entonces, ¿vos sabes realmente hasta donde podés llegar en pos de cumplir tu proyecto más ambicioso?
Así que hoy, dejemos los miedos de lado, dejemos el Fiat 600 y empecemos a buscar nuestro Mini Cooper, dejemos de ser solo empleados para convertirnos en nuestros jefes, juntemos coraje, tomemos envión y empecemos a correr hacia las metas más ambiciosas que jamás se nos ocurrieron imaginar…
Porque al fin y al cabo, nunca se puede caer más allá del suelo….
Otra vez, Take it or Leave it.
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